Las 10 playas más bonitas de Mallorca
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Mallorca es un paraíso costero con más de 300 playas repartidas en 550 km de costa. Desde calas escondidas hasta extensas playas de arena blanca, aquí tienes una selección de las 10 mejores, adaptada a diferentes gustos: familias, aventureros, amantes de la tranquilidad o quienes buscan servicios cómodos.
Resumen Rápido:
- Playa de Muro: Ideal para familias, con aguas poco profundas y servicios completos.
- Es Trenc: Playa virgen con dunas y aguas turquesas.
- Cala Agulla: Naturaleza protegida entre pinos y dunas.
- Sa Calobra: Paisaje único con acantilados de 200 metros.
- Playa de Alcúdia: Perfecta para niños, con 7 km de arena y un casco antiguo cercano.
- Formentor: Pinos hasta la orilla y vistas espectaculares.
- Cala Mesquida: Dunas y olas, ideal para deportes acuáticos.
- Cala Mondragó: Dos playas en un parque natural.
- Sant Elm: Vistas a Sa Dragonera y rutas históricas.
- Es Caragol: Tranquilidad tras una caminata de 40 minutos.
Cada playa tiene su encanto único, desde paisajes salvajes hasta zonas familiares con servicios. ¡Prepárate para descubrirlas!
Guía visual de las 10 mejores playas de Mallorca: características y servicios
Las MEJORES playas de MALLORCA y cómo llegar🩵(pt.1)
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1. Playa de Muro: Arena Blanca y Aguas Poco Profundas
Si viajas en familia, Playa de Muro es un destino que no puedes pasar por alto. Esta playa, ubicada en la Bahía de Alcúdia, se extiende a lo largo de 6 kilómetros de arena blanca y fina, con aguas tan tranquilas y poco profundas que puedes caminar varios metros hacia el mar sin que te cubran las rodillas. Es el lugar perfecto para que los más pequeños disfruten del agua sin preocupaciones .
Lo que hace especial a Playa de Muro es su carácter dual. Por un lado, las áreas cercanas a los hoteles, como el Grupotel Los Principes & Spa o el Hotel Condesa, ofrecen una amplia gama de servicios. Por otro lado, está el sector de Es Comú, que conserva su esencia casi virgen. Aquí, las dunas protegidas y los pinos del Parc Natural de s'Albufera llegan hasta la orilla, creando un rincón tranquilo incluso en pleno agosto .
Cómo Llegar y Qué Encontrar
Llegar a Playa de Muro es sencillo, tanto en coche como en transporte público. La línea L21 desde Alcúdia te deja en solo 15 minutos, lo que además te permite evitar la tarifa de 8 € del parking. Si prefieres ir en coche, puedes encontrar aparcamiento gratuito en las calles residenciales fuera de la zona ORA, aunque en temporada alta es recomendable llegar entre las 8:00 y las 9:00 para asegurarte un lugar .
"Es una playa... muy extensa, lo que hace que sea un lugar ideal tanto para pasear tranquilamente por la orilla como para disfrutar de un buen baño cuando hace buen tiempo." - JOAN, TripAdvisor
La playa está adaptada para todos. Sus pasarelas de madera son perfectas para carritos de bebé o personas con movilidad reducida . Además, cuenta con socorristas, duchas, baños y chiringuitos como La Ponderosa, Can Gavella y Figueret, conocidos por sus deliciosas paellas y pescado fresco .
Actividades y Mejor Época para Visitar
Playa de Muro no solo destaca por su belleza, sino también por las actividades que ofrece. Gracias al viento constante, puedes probar deportes como windsurf o paddle surf, con clases disponibles desde 45 € por dos horas. Para las familias con niños mayores, los velomares, las excursiones en barcos con fondo de cristal o un partido de vóley playa son opciones ideales .
Si buscas algo diferente, el Parc Natural de s'Albufera te espera con rutas únicas para senderismo. Puedes pasear entre dunas, observar aves o disfrutar de los bosques de pinos que contrastan con el azul del mar . Durante los meses de invierno, como febrero, la playa se convierte en un lugar casi desierto, perfecto para una caminata tranquila mientras el viento de Tramuntana llena el aire. Si prefieres evitar las multitudes, mayo, junio, septiembre y octubre son meses ideales para disfrutar de sus aguas con más calma.
2. Es Trenc: Dunas y Agua Turquesa
Si hay un lugar que captura la esencia natural de Mallorca, ese es Es Trenc. Esta playa, que se extiende a lo largo de 3 kilómetros, es uno de los últimos rincones vírgenes de la isla. Ubicada entre Ses Covetes y Colònia de Sant Jordi, está rodeada por un paisaje único: dunas protegidas, pinares y las salinas de Campos, donde aún se produce la tradicional Flor de Sal en sus 700 balsas de cristalización. En días claros, las vistas alcanzan hasta el archipiélago de Cabrera, situado a 11 millas náuticas.
Lo que distingue a Es Trenc no es solo su arena blanca y aguas turquesas, que parecen sacadas de una postal, sino su carácter preservado. Como parte del espacio natural de Es Salobrar, abarca 1.500 hectáreas libres de hoteles o grandes construcciones. Sin embargo, encontrarás vestigios históricos como los búnkeres de la Segunda Guerra Mundial, ahora utilizados como refugio del sol. Mientras otras playas ofrecen un ambiente más urbanizado, Es Trenc mantiene su espíritu salvaje, reflejando el compromiso de la isla con la protección ambiental.
Acceso y Aparcamiento
Llegar a Es Trenc desde Palma toma entre 45 y 50 minutos en coche, siguiendo la ruta hacia Campos, Ses Salines y Colònia de Sant Jordi. Durante los meses de verano, el acceso puede ser complicado debido a las carreteras estrechas y los frecuentes atascos, que pueden llegar a durar hasta 40 minutos. Los aparcamientos se llenan rápidamente, por lo que es recomendable llegar temprano, entre las 8:00 y las 9:00 de la mañana, especialmente entre junio y septiembre.
El coste del estacionamiento varía: coches entre 7 y 10 €, motos 3 € y bicicletas 2 €. Si prefieres evitar el coche, la línea de autobús 530 conecta Palma o Campos con la playa, y en temporada alta hay un servicio de lanzadera desde el Club Náutico de Sa Ràpita. Otra opción relajada es llegar en catamarán o mediante una excursión privada desde Colònia de Sant Jordi.
"La playa es preciosa. Aguas limpias y playas de arena... pero el aparcamiento es de pago: bici 2€, moto 3€, coche 8€, furgoneta 20€." - patricia johana S, TripAdvisor
Una vez estacionado, prepárate para caminar unos 15 minutos hasta la playa. Al ser una zona protegida, no esperes encontrar muchos servicios: no hay baños públicos y los chiringuitos son básicos. Es recomendable llevar tu propia agua, comida y protector solar. Aunque el acceso puede ser algo complicado, la recompensa es una playa que conserva su carácter especial en cualquier época del año.
A lo Largo de las Estaciones
Es Trenc cambia con las estaciones. Durante julio y agosto, la playa se llena de visitantes y el espacio puede sentirse limitado por la cantidad de toallas. Sin embargo, fuera de la temporada alta, recupera su tranquilidad y encanto natural. Visitar al atardecer es una experiencia especialmente mágica: menos gente, una luz dorada que ilumina las dunas y la oportunidad de disfrutar de uno de los mejores ocasos de Mallorca desde los chiringuitos.
En primavera y otoño, cuando el agua sigue siendo agradable para nadar pero las multitudes han desaparecido, Es Trenc ofrece su mejor versión. Los meses de mayo, junio, septiembre y octubre son ideales para disfrutar de su belleza sin el bullicio. En invierno, aunque el agua esté demasiado fría para bañarse, pasear por la orilla desierta con el viento de Tramuntana entre las dunas resulta una experiencia casi meditativa.
Cabe destacar que algunas zonas, especialmente hacia el norte, son conocidas por ser frecuentadas por nudistas. Además, en ciertos tramos la entrada al agua puede ser algo pronunciada, y es común encontrar posidonia acumulada en la orilla. Esto no es basura, sino una señal de que el ecosistema marino está saludable.
3. Cala Agulla: Bosques de Pinos y Dunas Protegidas
En el noreste de Mallorca, a tan solo 1,8 km de Capdepera y cerca del animado centro turístico de Cala Ratjada, se encuentra Cala Agulla, una playa que une paisajes naturales con accesibilidad. Con más de 500 metros de arena fina, rodeada por un frondoso bosque de pinos y dunas protegidas, es también la entrada al Parc Natural de Llevant.
Desde 1991, Cala Agulla está protegida como Área Natural de Especial Interés, lo que ha permitido preservar su esencia virgen, pese a contar con servicios básicos como socorristas, chiringuitos y alquiler de sombrillas. Un dato curioso es que el ancho de la playa varía hasta 10 metros según la estación y el viento: si sopla del oeste, la arena se acumula, pero con vientos del este o norte, la playa se reduce.
Para llegar desde Palma, seguid la autovía Ma-15 hacia Artà y luego tomad la Ma-4040 hasta el desvío señalizado. Hay un aparcamiento público amplio a unos 100 metros de la playa, con tarifas entre 7 y 10 € al día. En verano, lo mejor es llegar entre las 8:00 y las 9:00 para encontrar sitio tanto en el aparcamiento como en la playa.
Esta combinación de naturaleza y opciones de ocio hace de Cala Agulla un lugar ideal para descansar o explorar.
Senderismo y Actividades Acuáticas
Desde Cala Agulla parten más de 10 rutas de senderismo, como la que lleva a la aislada playa de S'Arenalet des Verger. También podéis caminar hasta la tranquila Cala Moltó o seguir un paseo costero que conecta con Cala Lliteras.
En cuanto a deportes acuáticos, aquí podéis alquilar kayaks, tablas de paddle surf y botes a pedales. Además, se ofrecen actividades motorizadas como el banana boat y el esquí acuático. Los días con oleaje son perfectos para el surf, y las aguas cristalinas invitan al snorkel. En la cercana Cala Lliteras, encontraréis una escuela de buceo muy popular.
Lo que Saben los Locales
Antes de ir, comprobad la dirección del viento para aprovechar mejor el espacio en la playa. Si queréis explorar los senderos hacia Cala Mesquida o el parque natural, llevad calzado cómodo y suficiente agua, ya que estas zonas no tienen servicios.
Las aguas poco profundas hacen de Cala Agulla un lugar perfecto para jugar a las palas y otros deportes de playa, creando un ambiente animado en verano. Los residentes de la isla sabemos que, cuando cae la noche, la playa también se llena de vida y se convierte en un punto de encuentro. Si buscáis más tranquilidad, visitadla en mayo, junio o septiembre, cuando las aguas siguen siendo cálidas y hay menos gente.
4. Sa Calobra y Torrent de Pareis: Entre Acantilados de 200 Metros
Este rincón de Mallorca es todo menos típico. Aquí, el Torrent de Pareis se abre paso entre paredes verticales de más de 200 metros de altura, creando un espectáculo natural que parece una catedral de piedra caliza. La playa, pequeña y cubierta de guijarros, mide apenas 30 metros, pero su impacto visual es enorme. Si buscáis un lugar que rompa con los paisajes habituales de la isla, este es el indicado.
Llegar hasta Sa Calobra es una aventura en sí misma. La carretera MA-2141 desciende casi 1.000 metros en solo 14 kilómetros, con curvas tan extremas como el famoso "Nudo de sa Corbata", donde la vía se retuerce en un giro de 360 grados, pasando por debajo de sí misma. No es un trayecto para los que se marean con facilidad, ya que las curvas cerradas y la presencia de autobuses turísticos lo convierten en un desafío. Si preferís algo más tranquilo, podéis tomar un barco desde Port de Sóller. Este trayecto de una hora os permitirá admirar los imponentes acantilados desde el mar.
El Camino y la Caminata
Para los amantes del senderismo extremo, otra opción es descender por el cañón desde Escorca. Esta ruta, de unos 9 kilómetros, lleva alrededor de 5 horas y atraviesa el lecho seco del torrente, rodeado por paredes de roca vertical. Sin embargo, solo es recomendable para excursionistas experimentados y únicamente cuando el torrente está seco, ya que las lluvias podrían convertirlo en una trampa peligrosa.
Si decidís ir en coche, lo mejor es llegar antes de las 10:00 para encontrar sitio en el aparcamiento de pago. Desde ahí, una breve caminata os llevará por túneles excavados en la roca hasta la desembocadura del torrente. El contraste entre el gris de la piedra y el azul turquesa del agua os dejará sin palabras.
Lo que Vais a Vivir
Una vez allí, el espectáculo es inigualable. El agua cristalina invita a nadar, pero no olvidéis llevar escarpines o calzado cerrado, ya que el fondo pedregoso puede ser incómodo. La playa es pequeña y se llena rápidamente a mediodía con la llegada de los barcos turísticos. Si queréis disfrutar de la tranquilidad, quedaos hasta el atardecer, cuando la luz dorada transforma los acantilados y la mayoría de los visitantes ya se ha marchado.
Para los aficionados a la fotografía, el famoso giro de la carretera es un lugar imprescindible. Además, si os gustan el barranquismo o la escalada, este cañón es un destino muy buscado en Mallorca. Eso sí, llevad agua y comida, porque no encontraréis servicios en el cañón.
5. Playa de Alcúdia: Playa Larga con un Pueblo Histórico Cercano
Si buscáis un lugar perfecto para disfrutar con los más pequeños sin complicaciones, Playa de Alcúdia es una opción ideal. Con sus 7 kilómetros de arena blanca y fina, esta playa destaca por su limpieza impecable . Sus aguas poco profundas son perfectas para que los niños jueguen y caminen de forma segura .
La playa está completamente equipada para familias: cuenta con socorristas, puestos de Cruz Roja en temporada alta, duchas, aseos públicos y áreas de juegos infantiles con columpios sobre la arena. Además, el acceso es plano, lo que facilita el uso de carritos de bebé. Al estar ubicada en pleno Port d'Alcúdia, también encontraréis supermercados, farmacias y restaurantes muy cerca . ¿Queréis combinar la diversión de la playa con un poco de historia? Alcúdia tiene mucho más que ofrecer. Eso sí, si vais en coche, es mejor llegar temprano, ya que encontrar aparcamiento cerca de la playa en verano puede ser complicado.
El Casco Antiguo y Otros Encantos
Más allá de la playa, Alcúdia ofrece una combinación única de relax y cultura. A pocos kilómetros se encuentra su casco antiguo, la ciudad más antigua de las Baleares. Este lugar, rodeado de murallas medievales, está lleno de callejuelas empedradas y alberga un mercado tradicional. Además, las líneas de autobús 322 y 352 conectan cómodamente el pueblo con la playa, y desde el puerto parten excursiones en barco para explorar cuevas piratas y otros rincones del litoral . Si preferís un plan más natural, la parte norte de la playa limita con la Reserva Natural de S'Albufera, ideal para observar aves y pasear entre dunas.
El Mejor Momento para Visitarla
Junio y septiembre son meses ideales para disfrutar de Playa de Alcúdia. Durante este periodo, el agua ya está cálida y se evita la masificación típica de julio y agosto. Gracias a su gran tamaño, incluso en pleno verano, la playa permite que los visitantes se dispersen, ofreciendo una experiencia menos agobiante que las calas más pequeñas . Si buscáis un ambiente más tranquilo, dirigiros hacia las áreas cercanas a S'Albufera, lejos de las zonas más concurridas del puerto. Como muchas playas de Mallorca, Alcúdia tiene su encanto tanto en verano como en las estaciones más calmadas, mostrando la increíble variedad que la isla tiene para ofrecer. ¡Seguimos descubriendo cómo cada playa cambia con las estaciones del año!
6. Playa de Formentor: Pinos que Besan el Agua
Si tuviera que elegir la playa más fotogénica de Mallorca, Formentor estaría en el podio sin dudarlo. Esta playa ofrece 1,5 km de arena fina y un contraste espectacular: pinos mediterráneos cuya sombra llega hasta la orilla, creando un refugio natural perfecto. Es ese tipo de lugar donde no necesitas sombrilla porque la naturaleza ya te la proporciona.
El agua aquí tiene una calma casi mágica. Puedes caminar hasta 500 metros mar adentro y seguir tocando el fondo, lo que hace de Formentor un lugar ideal para familias con niños pequeños o para quienes están aprendiendo a nadar. Eso sí, la playa es bastante estrecha y en verano se llena con rapidez. La península de Formentor, conocida como el "Finisterre mallorquín", combina la majestuosidad de la Serra de Tramuntana con la serenidad del Mediterráneo, como si estuviera diseñada para una postal. Además, los senderos que rodean la playa ofrecen una experiencia que va más allá de la arena y el mar.
La Carretera y el Aparcamiento
Llegar a Formentor es toda una aventura en sí misma. La carretera Ma-2210 serpentea por la península con curvas que dejan sin aliento. Antes de bajar a la playa, es imprescindible detenerse en el Mirador de Sa Creueta (también conocido como Mirador des Colomer), situado a 232 metros de altura. Desde allí, las vistas son simplemente espectaculares.
Sin embargo, en verano, el acceso puede complicarse. Entre el 1 de junio y el 31 de octubre, la carretera está regulada entre las 10:00 y las 22:00, y si el aparcamiento del PK 8 está lleno, la vía se bloquea en el PK 2. Para evitar problemas, lo mejor es llegar antes de las 9:00 o usar la línea de autobús TIB 334, que cuesta entre 1,80 y 6 €. Otra alternativa interesante son los ferris estacionales desde Port de Pollença y Alcúdia, que además ofrecen un trayecto con vistas impresionantes. Durante los meses de noviembre a mayo, la carretera está abierta sin restricciones.
Mejores Momentos y Miradores
Si buscas disfrutar de Formentor con tranquilidad, los meses de junio y septiembre son ideales. El agua está templada, hay menos gente y se puede disfrutar de ese silencio que desaparece en pleno verano. Si visitas en temporada alta, lo mejor es llegar temprano para asegurarte un buen lugar bajo los pinos.
Al caer la tarde, el día puede terminar en el Faro de Formentor, situado a 159 metros sobre el nivel del mar. Es un lugar donde el sol se despide con un espectáculo de luz dorada sobre los acantilados, haciendo que cada curva de la carretera valga la pena. Para los aficionados al snorkel, las zonas rocosas en los extremos de la playa esconden una vida marina fascinante. Y si prefieres un poco más de soledad, desde la península parten rutas de senderismo hacia Cala Figuera y Cala Murta. Formentor, con su Faro al atardecer, es una de esas joyas que hacen que Mallorca sea inolvidable.
7. Cala Mesquida: Dunas y Viento
No todas las playas están hechas para el turismo tranquilo. Cala Mesquida, en el noreste de Mallorca, es un claro ejemplo de ello. Con 300 metros de longitud, esta playa destaca por su carácter salvaje, que se percibe nada más llegar. Las dunas se extienden tierra adentro, preservando un entorno virgen, mientras los pinos mediterráneos parecen resistir al viento constante. Al formar parte del Parque Natural de Llevant, la playa mantiene su esencia natural, ofreciendo una experiencia distinta a las calas más urbanizadas de la isla. Este entorno indómito atrae a quienes buscan aventura y naturaleza en estado puro.
Lo que hace especial a Cala Mesquida es su exposición al viento. A diferencia de playas más calmadas como Formentor, aquí el mar se muestra enérgico, con olas que son un imán para los amantes del windsurf y el kitesurf. Los vientos del norte y del este pueden agitar el agua considerablemente, por lo que es recomendable consultar las previsiones meteorológicas antes de visitarla. Aunque cuenta con un pequeño chiringuito cerca de la entrada, gran parte de la playa sigue siendo virgen, protegiendo tanto el ecosistema de dunas como la fauna local. Esta combinación de elementos hace de Cala Mesquida un lugar ideal tanto para deportes acuáticos como para explorar su entorno natural.
Deportes de Viento y Senderismo
Si sois aficionados al windsurf o al kitesurf, Cala Mesquida es un lugar que no podéis pasar por alto. Los vientos del norte y del este crean condiciones perfectas para estas actividades. Además, el agua permanece poco profunda a lo largo de un buen tramo desde la orilla, lo que también la convierte en un lugar seguro para principiantes o para quienes quieran disfrutar del mar sin preocuparse por grandes profundidades.
Para quienes prefieren la tierra firme, Cala Mesquida es el punto de partida de varias rutas de senderismo costeras. Desde aquí, el Parque Natural de Llevant ofrece caminos que conectan con calas cercanas como Cala Agulla o Cala Moltó. Estos itinerarios permiten descubrir paisajes aún más salvajes y rincones escondidos. Eso sí, si planeáis alternar playa y senderismo, es mejor llevar calzado adecuado en lugar de chanclas.
Planificar Según el Tiempo
El viento es un factor clave en la experiencia de Cala Mesquida, así que planificar la visita según las condiciones meteorológicas es fundamental. Cuando soplan vientos del norte o del este, el mar puede estar agitado y la superficie de arena disponible se reduce. Por el contrario, con viento del oeste, la playa se ensancha y las aguas se calman, ofreciendo un ambiente más relajado.
Los mejores meses para disfrutar de Cala Mesquida son mayo, junio, septiembre y octubre. Durante estas fechas, el agua está templada, hay menos turistas y el clima sigue siendo ideal para nadar. En temporada alta (de junio a septiembre), es aconsejable llegar temprano, entre las 8:00 y las 9:00 de la mañana, para asegurar aparcamiento y un buen sitio en la arena. Especialmente en agosto, la playa recompensa a los madrugadores. Además, la Tramuntana puede soplar con fuerza, añadiendo un toque de intensidad a la experiencia. Cala Mesquida es un lugar donde la naturaleza manda, ofreciendo una experiencia diferente según la estación y el viento.
8. Cala Mondragó: Dos Playas en un Parque Natural
Si estáis buscando playas en Mallorca que combinen arena blanca, bosque mediterráneo y senderos costeros, Cala Mondragó es una opción ideal. Situada en el corazón del Parque Natural de Mondragó - protegido desde 1992 - , esta zona cuenta con dos playas conectadas: Cala Mondragó (también conocida como Ses Fonts de n'Alís) y S'Amarador, cada una con su propio encanto. S'Amarador es más amplia y conserva un aire virgen, rodeada de pinos que proporcionan sombra natural. Por otro lado, Cala Mondragó ofrece más servicios, como chiringuitos junto al mar. Para quienes vivimos en Mallorca, Mondragó es un rincón perfecto para desconectar: sin motos acuáticas ni grandes construcciones, solo el Mediterráneo tranquilo y el sonido de las aves.
La bahía tiene una curiosa forma de "cola de pez", lo que da lugar a estas dos calas gemelas. En el interior, una zona húmeda alberga anguilas, culebras de agua y aves migratorias. En 1995, la Comunidad Europea la declaró Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Si os interesa la fauna, traed prismáticos, ya que es un lugar excelente para la observación. Además, el contraste entre los pinos, los acantilados y las praderas submarinas de Posidonia oceanica crea un entorno único, ideal para quienes disfrutan del snorkel o simplemente de sumergirse en sus aguas cristalinas.
Senderos y Snorkel
Un sendero costero conecta las dos playas, pasando por un mirador perfecto para capturar vistas panorámicas de la bahía. Hay rutas señalizadas de entre 1 y 10 km que atraviesan pinares y conducen a calas más pequeñas como Es Borquit. Si preferís explorar el agua, las zonas rocosas junto a los acantilados son ideales para el snorkel: la visibilidad es excelente y las praderas de Posidonia atraen a una gran variedad de peces. Además, para quienes viajan con niños, la pendiente suave del agua permite caminar varios metros antes de que se haga profunda, convirtiéndola en una de las playas más seguras de Mallorca.
Qué Saber Antes de Ir
Antes de planificar vuestra visita, hay algunos detalles prácticos a tener en cuenta. El aparcamiento está a unos 500 metros de la playa y, aunque algunas fuentes indican que es gratuito, en los meses de julio y agosto conviene llegar temprano, ya que es un destino muy popular entre familias. A pesar de ser un área protegida, Mondragó cuenta con la Bandera Azul y ofrece servicios como baños, duchas, socorristas y alquiler de hamacas. Si buscáis un entorno más natural, S'Amarador es la elección perfecta; si preferís comodidades y restaurantes, Cala Mondragó será vuestra mejor opción. Los meses ideales para visitarla son junio y septiembre, cuando el agua está templada, hay menos gente y la luz es perfecta para recorrer los senderos. Si planeáis explorar más allá de las playas, llevando calzado cómodo podréis descubrir calas escondidas y disfrutar de las rutas del parque.
9. Playa de Sant Elm: Vistas a la Isla de Sa Dragonera
Si buscáis una playa en Mallorca que combine calma, historia y paisajes únicos, Sant Elm es una apuesta segura. En el extremo suroeste de la isla, esta playa de arena y grava tiene como telón de fondo la silueta inconfundible de Sa Dragonera, una isla protegida que parece un dragón dormido sobre el mar. Para llegar desde Palma, basta con tomar la PM-1 y la C-719 hacia Andratx, y luego seguir por la PM-103. Este pequeño pueblo mantiene su esencia de antiguo puerto de pescadores, sin grandes hoteles, con solo unos pocos restaurantes junto al mar y una atmósfera tranquila que invita a quedarse más tiempo del planeado.
Lo que hace especial a Sant Elm no es solo su playa de aguas serenas, ideal para un baño relajado, sino todo lo que la rodea. La zona está cargada de historia: la cercana Cala en Basset fue refugio de piratas hasta mediados del siglo XX, y conserva un aire salvaje que parece de otra época. Además, Sant Elm fue el punto de partida de la flota del rey Jaime I durante la conquista de Mallorca en 1229. Pasear por sus alrededores es como viajar en el tiempo, entre torres defensivas del siglo XVI y las ruinas de un monasterio trapense del XIX. Este rincón combina historia y naturaleza, lo que lo convierte en un lugar perfecto para explorar tanto por tierra como por mar.
Excursiones en Barco y Caminatas Costeras
Desde el pequeño puerto de Sant Elm, los ferris diarios conectan con Sa Dragonera entre marzo y noviembre. Es una excursión corta, de solo 15 minutos, pero imprescindible si queréis recorrer los senderos de esta isla protegida y subir hasta las ruinas del faro de Na Popia. Una vez allí, varios caminos marcados os permitirán descubrir este parque natural.
Si preferís quedaros en tierra firme, la ruta circular de La Trapa es una joya para los amantes del senderismo. Este recorrido de 9 kilómetros (unas 3,5 horas) os lleva hasta las ruinas de un monasterio trapense fundado en 1810 por monjes que huyeron de la Revolución Francesa. El archiduque Luis Salvador describió este lugar como:
"Desde allí se nos ofrece un amplio panorama hacia la distancia... Este lugar es ideal por su ubicación para un monasterio trapense"
Para algo más corto, el sendero hasta la Torre de Cala en Basset, construida en 1583 para protegerse de los piratas, es una opción fantástica. Este camino atraviesa pinares y termina en una cala rocosa con aguas turquesas. Muchos visitantes aprovechan para recoger la arcilla roja de la zona y mezclarla con agua de mar como tratamiento natural para la piel. Eso sí, llevad calzado adecuado, especialmente para La Trapa, ya que el descenso por el lado oeste puede ser empinado y resbaladizo. También es importante llevar agua y algo de comida, ya que fuera del pueblo no hay tiendas ni servicios.
Consejos para Disfrutar al Máximo
El aparcamiento privado en Sant Elm suele costar unos 5 € al día, así que es buena idea llegar temprano, sobre todo en verano, para aseguraros un sitio. Si no queréis conducir, la línea 100 de autobús conecta Palma con Sant Elm. Para quienes se animen con la ruta de La Trapa, se recomienda hacerla en sentido ascendente por el valle interior y bajar por la costa, disfrutando de las vistas de Sa Dragonera durante todo el regreso.
A diferencia de otras playas más concurridas, Sant Elm conserva ese encanto de pueblo pesquero que tanto aprecian quienes viven en la isla. Los meses ideales para visitarla son mayo, junio y septiembre, cuando las temperaturas son más suaves y los senderos están menos transitados. Un paseo de 15 minutos desde la playa principal hasta el puerto, bordeando la costa, os llevará a descubrir pequeños miradores y tiendas locales. Sant Elm no es solo una playa, es un lugar que os invita a combinar relax con aventura, botas de montaña y ganas de explorar.
10. Es Caragol: 40 minutos hacia la tranquilidad
Siguiendo con nuestra exploración de las playas más vírgenes de Mallorca, llegamos a Es Caragol. Si alguien me pidiera que nombrara una playa que encarne lo salvaje y lo puro, esta sería una de las primeras en mi lista. Situada en el extremo sur de la isla, con unos 500 metros de largo y 60 de ancho, Es Caragol no tiene servicios: ni chiringuitos, ni alquiler de hamacas, ni papeleras. Es el tipo de lugar que recompensa a quienes están dispuestos a caminar para encontrar su magia. Esa caminata es parte del encanto, y lo que te espera al final es un entorno completamente intacto.
El acceso a pie o en barco limita la cantidad de visitantes, lo que la convierte en un refugio tranquilo incluso en plena temporada alta. Mientras otras playas, como Es Trenc, se llenan de turistas, Es Caragol mantiene esa sensación de haber descubierto un rincón especial. Arena blanca, aguas cristalinas y un silencio que solo interrumpen las olas crean un ambiente único. Para muchos, este es el premio perfecto tras una caminata costera. Si te animas, aquí te contamos cómo llegar desde el Faro de Ses Salines.
El sendero desde el Faro de Ses Salines
El punto de partida es el Faro de Ses Salines, el extremo más al sur de Mallorca. Desde allí, un sendero costero te lleva hacia el oeste-noroeste en un recorrido de unos 30–40 minutos, dependiendo de tu ritmo. El camino es directo, pero completamente expuesto al sol, por lo que es mejor hacerlo temprano en verano o durante los meses más frescos.
Si decides alargar la caminata unos 20–30 minutos más (aproximadamente 5 kilómetros desde el faro), llegarás a Caló des Mármols, una playa aún más remota. Sin embargo, Es Caragol ya ofrece suficiente aislamiento sin necesidad de prolongar el paseo. El sendero tiene tramos rocosos, así que olvídate de las chanclas y elige zapatillas cómodas y cerradas.
Qué llevar contigo
En Es Caragol no encontrarás servicios, así que es imprescindible ir preparado. Lleva suficiente agua, especialmente en verano, cuando el calor puede ser intenso y no hay sombra en el camino. También es buena idea llevar algo de comida, protector solar de alta protección, gorra, gafas de sol y una bolsa para recoger tu basura.
"Es esencial llevar sombrero, agua, crema solar y calzado cómodo." - Viajeros Callejeros
Recuerda que este es un espacio protegido y no hay papeleras, así que todo lo que lleves contigo deberá volver contigo. Si planeas aparcar en el faro, intenta llegar temprano, ya que en temporada alta los espacios se llenan rápidamente. Es Caragol no es para quienes buscan comodidad, pero para los que disfrutan del esfuerzo como parte de la experiencia, este lugar es un pequeño paraíso.
Playas en todas las estaciones
Como ya hemos comentado, cada playa en Mallorca tiene algo especial que ofrecer en cada estación, y aquí os contamos por qué. Con cerca de 300 días de sol al año, las playas de la isla no se limitan al verano. Los residentes lo sabemos bien: en invierno, las playas como Es Trenc se vacían, ofreciendo kilómetros de arena casi desierta. En primavera, se convierten en lugares perfectos para paseos llenos de energía, y en otoño, se bañan en una luz dorada que las transforma en paisajes únicos.
Actividades fuera de temporada
Cada estación trae consigo oportunidades únicas para disfrutar de las playas de formas diferentes. Durante el invierno, las temperaturas rara vez bajan de los 10°C, y aunque el mar se enfría hasta unos 15°C, las playas ganan un aire tranquilo y especial. Sa Calobra, con sus imponentes acantilados, se convierte en un espectáculo natural sin turistas. Por su parte, la Playa de Formentor, rodeada de pinos que tocan la orilla, es ideal para largos paseos sin el calor sofocante del verano. Incluso en los meses más fríos, como enero y febrero, con una media de 7 horas de sol al día, se pueden realizar rutas como la de Cala Mondragó o la caminata desde Cap de Ses Salines hasta Es Caragol.
En los meses de septiembre y octubre, el agua aún mantiene temperaturas agradables de entre 20 y 23°C, lo que permite combinar actividades como senderismo por la mañana y un baño relajante por la tarde en lugares como Cala Agulla o Cala Mesquida. Eso sí, en octubre es recomendable consultar el pronóstico del tiempo. En primavera, antes de que comience la temporada alta en mayo, las playas del norte como Playa de Alcúdia o Playa de Muro son perfectas para rutas en bicicleta y caminatas por el Parc Natural de s'Albufera, donde es posible avistar flamencos y otras aves migratorias.
Equipamiento para distintas condiciones
Para disfrutar de estas actividades, es importante llevar el equipo adecuado. Aunque el sol brilla, las mañanas y noches pueden ser frescas, sobre todo si sopla la tramuntana. Una chaqueta cortavientos es indispensable para rutas costeras como las del Parc Natural de Llevant o los senderos desde Sant Elm hacia Sa Dragonera. También es esencial elegir el calzado correcto: olvida las chanclas si planeas caminar hasta Es Caragol o Cala Tuent; unas zapatillas cerradas con buen agarre son la mejor opción.
Si sois de los que disfrutan tanto de la playa como de la montaña durante todo el año, en Peregrin Tuk en Palma encontraréis todo lo necesario. Con más de 30 años de experiencia, ofrecen ropa técnica, mochilas ligeras y prendas versátiles que se adaptan tanto a un paseo invernal por Es Trenc como a una ruta primaveral por el GR 221. No se trata solo de estar preparado, sino de disfrutar cada estación con la comodidad que merecéis.
Conclusión
Vivir en Mallorca significa tener a nuestro alcance 340 playas, cada una con su propio encanto. Cada fin de semana podemos escoger según el viento, la luz o simplemente las ganas de explorar. Pero con este privilegio viene una responsabilidad: proteger estos tesoros naturales. Las dunas de Es Trenc, los pinares de Cala Agulla (Área Natural de Especial Interés desde 1991) o la Posidonia oceanica que cubre el fondo marino de S'Amarador son ecosistemas delicados que necesitan tanto nuestro respeto como nuestra admiración.
Cuando dejamos basura en una cala virgen, pisamos una duna o aparcamos fuera de las áreas permitidas, estamos dañando un entorno que ha tardado siglos en formarse. Planificad vuestras visitas con responsabilidad: llegad temprano, utilizad transporte sostenible siempre que sea posible, evitad las horas punta en playas saturadas y, sobre todo, aseguraos de dejar cada lugar como lo encontrasteis. Mejor aún, dejadlo un poco mejor.
Para disfrutar de estas maravillas de forma adecuada, es esencial llevar el equipamiento correcto. Explorar Mallorca playa a playa o sendero a sendero es un lujo accesible todo el año, pero hacerlo bien requiere preparación. Necesitáis un buen calzado para caminar los 40 minutos hasta Es Caragol, una mochila y ropa técnica para esas mañanas frescas de marzo. Si estáis en Palma, pasad por Peregrin Tuk: con más de 30 años de experiencia, conocen al detalle lo que necesitáis para cada rincón y estación del año.
Estas playas seguirán siendo lugares únicos solo si las tratamos como lo que son: un tesoro compartido, no un simple escenario pasajero. Disfrutadlas, tomad fotos, nadad en sus aguas... pero, sobre todo, cuidadlas como parte del legado natural que nos pertenece a todos.
FAQs
¿Cuál es la playa más bonita de Mallorca?
Es Trenc se ha ganado su reputación gracias a su arena blanca y fina, sus impresionantes dunas y un entorno que permanece prácticamente intacto. Este rincón de la isla ofrece una experiencia que combina belleza natural y tranquilidad, lo que la convierte en un destino imperdible tanto para los mallorquines como para quienes visitan la isla.
¿Hay playas vírgenes en Mallorca?
Mallorca alberga playas vírgenes como Caló des Moro, que conserva su esencia natural y salvaje. Estas playas destacan por sus aguas cristalinas y la ausencia de servicios turísticos, lo que les da un encanto especial. Además, su acceso únicamente a pie las convierte en un refugio perfecto para quienes buscan tranquilidad, sobre todo si se visitan fuera de las horas más concurridas.
¿Cuál es la mejor época para ir a la playa en Mallorca?
De junio a septiembre, las playas de Mallorca se convierten en un auténtico paraíso. Durante estos meses de verano, las temperaturas oscilan entre los 23°C y 31°C, ofreciendo un clima mediterráneo perfecto. Los días soleados y el agua cálida del mar crean el ambiente ideal para relajarse y disfrutar al máximo de todo lo que estas costas tienen para ofrecer.
¿Qué playas de Mallorca son mejores para ir con niños?
Las mejores playas para disfrutar en familia con niños en Mallorca incluyen Playa de Muro y Playa de Alcúdia.
Playa de Muro destaca por su agua poco profunda y arena suave, ideal para que los más pequeños jueguen con tranquilidad. Por otro lado, Playa de Alcúdia es conocida por su gran extensión, ambiente familiar y condiciones perfectas para niños. Ambas son opciones seguras y cómodas para pasar un día inolvidable en la costa mallorquina.
¿Dónde comprar material outdoor en Mallorca para combinar playa y senderismo?
En Palma de Mallorca, Peregrin Tuk es una tienda local con más de 30 años de trayectoria, especializada en equipamiento para actividades al aire libre. Aquí encontrarás una amplia selección de ropa técnica, calzado, mochilas y accesorios perfectos para disfrutar de la playa o recorrer los senderos de la isla. Si estás planeando explorar Mallorca, este es un lugar imprescindible para equiparte.
¿Se puede hacer senderismo hasta alguna playa de Mallorca?
¡Claro que sí! Mallorca ofrece rutas de senderismo que te llevan a playas y calas espectaculares, combinando aventura y paisajes únicos. Por ejemplo, el Torrent de Pareis es un destino impresionante. Este enclave, rodeado de imponentes acantilados, requiere atravesar senderos y cuevas, convirtiendo el trayecto en una experiencia inolvidable.
Otra opción destacada es la ruta hacia Sa Calobra, en el municipio de Escorca. Es posible acceder a pie a través de caminos de montaña que regalan vistas panorámicas que quitan el aliento. Estas rutas no solo te conectan con la naturaleza, sino que también te permiten descubrir rincones que solo se alcanzan con un poco de esfuerzo y espíritu aventurero.